Rock on!


viernes, 21 de marzo de 2008

Letra y melodía.

Fragmento 1:
Inkubus Sukkubus - Church of Madness
Here come the Christian knights
Dressed in red and white
To bring the Holy Word and set the world alight
Here comes a plague of idiots blinded by their faith
Here comes the Inquisition to burn you at the stake

Here comes the Church of Madness
Bearing gifts of death and torture
Here comes the Church of Madness
Of Jesus Christ their Lord

Fragmento 2:
Eric Romano - Fantasía de Una Noche
Rojos labios de dulce vino de ambrosía,
su sabor en los míos la más tierna de las fantasías,
mientras tentadoras caricias de manos etéreas me acechan,
¡alejaos, fantasmas del pasado y la melancolía, quienquiera que sean!
Ah, pero si acaso mis palabras fueran tan decididas y ciertas,
y no meros cadáveres vacíos de intención, carcasas obsoletas,
con furiosos pensamientos que rugen en un solo sentido,
oh, mi musa, mi diosa y mi inspiración; todo perdido.

(Sí, sé que es difícil comparar entre una composición en inglés y otra en español, pero hagan el
intento... consiéntanme xD)

¿Cuál es la diferencia entre uno y otro? Ambos son líricos, tienen poesía en su letra, evocan
profundas pasiones en la persona... pero se distinguen en la música. Uno es una canción con letra
y melodía. Pero el otro... ¿acaso la poesía no tiene letra y melodía propia?
Mas he aquí la pregunta... ¿es acaso la música instrumental necesaria para evocar emociones en las personas? ¿Acaso no es la poesía la emoción en palabras? ¿No es la poesía, elaborada bien, capaz de producir una melodía que conmueve a los sentimientos más allá de cualquier melodía sonora?¿Es la música necesaria para conmover los sentidos y evocar emociones de lo más profundo del alma? Sé que pueden pensar que nada conmueve como una bella sinfonía de sonidos bien orquestados, y pueden estar en lo cierto... mas solamente en parte. Una poesía puede mover las emociones más profundas del hombre (genéricamente hablando), tan bien como cualquier composición musical... incluso más.
Todo reside en el talento de escritor/compositor, que posea la habilidad para imbuir a las palabras de tales emociones, como puede ser el amor, odio, ira, tristeza, alegria, euforia,
aflicción, etc... y sepa transmitirlo al lector.
¿Acaso, al leer una buena poesía, no sentimos el ritmo de las palabras, la cadencia de los sonidos en nuestra mente o en la lengua, fluyendo cual arroyo lírico? ¿No sentimos el seductor contoneo en su pronunciación, cual bella arquitectura sonora que nos guía en una danza inaudible?Debería aclarar que no estoy opuesto a ninguna; ambas son bellas y hermosas composiciones artísticas, expresiones del alma que deben enaltecerse y elogiarse (cuando son bien elaboradas, pues no sugiero alabar una cacofonía de palabras sin rima ni verso).
Pero ninguna es superior a la otra, pues ambas se complementan en una exquisita danza de emociones que conmueven las pasiones internas y más básicas de las personas. No puede haber canción sin poesía, así como no puede haber poesía sin melodía (sonora o insonora).
¿Qué habría sido de los bardos de antaño, sin las palabras (antiguas compañeras del hombre, desde sus orígenes) que dieran ritmo a las composiciones acerca de heoricas proezas de unos o
satirizando hazañas de otros? ¿Qué sería de Neruda, de García Márquez, y de otros bien nombrados poetas sin la rima y música que mueven sus palabras?
Para concluir, no sólo la canción tiene música... pues como hemos visto, incluso la poesía tiene
su ritmo y cadencia propia, una deliciosa sinfonía armónica de sonidos bien articulados.
Así, pues, me despido... hasta el próximo artículo.
^V^